 Entramos en el verano y unas de las cosas que debemos cuidar y mantener son nuestros pies. Ya que prácticamente los hemos tenido cubiertos todo el invierno. Después de haber estado encerrados durante casi todo el día en botas, gruesos calcetines o medias, nos encontramos con numerosas sandalias listas para lucir en el pie. La planta de los pies es de las zonas de una sensibilidad extrema, ya que está repleta de vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas. Además es la planta la que soporta todo el peso de nuestro cuerpo y por ello, la más resentida después de un duro día de trabajo. Los tacones tampoco son de gran ayuda, ya que alteran la función amortiguadora del arco y llegan a provocar dolores de espalda y cabeza, además de afectar a la postura y musculatura de la pierna. Cuando los zapatos son estrechos aparecen callos y juanetes, o rozaduras como respuesta a tanta presión. Tampoco hay que abusar del zapato sin apoyo, pero es bueno usar sandalias sin altura, de tiras, que dejen al aire libre el pie para que pueda respirar y que los dedos puedan estirarse cómodamente. Algunos de los problemas que pueden dar los pies son callos, con zapatos estrechos, hinchazones y calenturas, por tacones demasiado altos, rozaduras y dureces por falta de hidratación... Son buenos algunos consejos para evitarlos y mejorar la salud de tus pies: Andar descalza siempre que sea posible por la hierba, la arena de la playa, alfombras y moquetas, ya que activa la circulación de la sangre y el pie transpira y descansa mejor. Cuando los pies se encuentren recalentados o doloridos, se ponen a remojo en agua tibia con sal durante unos minutos; también se pueden añadir al agua unas gotas de lavanda para producir un efecto relajante. Si tienes callos o durezas, puedes utilizar la famosa Piedra Pómez, y con ella exfolia los pies cada dos o tres días, sobre todo en verano. una crema específica hidratante, se pueden dar suaves masajes, insistiendo en el talón para mantenerlo hidratado y suave. También es bueno cubrir los pies con calcetines de algodón durante unas horas. Es recomendable seguir una dieta equilibrada y variada, especialmente alimentos o grageas con vitamina D, esencial para mantener compactos los 26 huesos de cada pie. Supone un elemento que aporta fortaleza a los pies, más aún cuando les da el sol. También puedes hacerte la pedicura cada 15 días durante los meses de verano para tener unas uñas bonitas. Recuerda que lo escencial de lucir bonitos pies es la prolijidad y el cuidado de estos.
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