Hay que reconocer que la zona del escote tiene un encanto especial. Si está tersa y sin imperfecciones, atrae más de una mirada. Así también como el busto firme y perfecto. A continuación te enseñamos como debes cuidarte para rezaltar tu belleza. Por ello, cada cierto tiempo es necesario un tratamiento especial de apoyo. Desde el cuello hasta el comienzo del pecho, la piel es más fina y sensible que en otras zonas: casi no tiene tejido graso y es propensa a las arruguitas. Las cremas reparadoras con nutrientes naturales alisan y tensan la piel que, en un momento, recobra toda su tersura. Los pechos perfectos son un rarísimo regalo de la naturaleza. Pero ya sean pequeños o grandes, no hay razón para ocultar el escote. Un sujetador apropiado puede hacer maravillas. Por ejemplo, los reductores especiales, con aros no visibles, reducen óptimamente los pechos entre dos y tres centímetros. Si por el contrario, deseas realzar tus curvas, puedes utilizar un sujetador con efecto “push-up”, que levanta el pecho moldeando su forma, gracias a sus aros y parches de espuma integrados. Los autobronceadores también te ayudarán a estar más bella: la espalda y el escote toman un atractivo tono, como besados por el sol; el cuello y los hombros parecen más finos. Y un truco mágico: un toque de polvos de brillo dorado disimulará las irregularidades e iluminará la piel.
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