Hoy en el mundo de la cosmética se sigue descubriendo productos naturales para el cuidado de la piel. De origen asiático, la planta de Ylang Ylang es uno de los redescubrimientos con que la cosmetología apuesta a combatir los embates del tiempo y la contaminación que se ejercen sobre el cutis. Aunque se necesitan miles de pétalos de la flor de esta planta para lograr tan sólo un litro de esencia, unas pocas gotitas bastan para suavizar arrugas y humectar el rostro de mujeres de todas las edades. Si desea adoptar el Ylang Ylang como aliado para mejorar su cutis, podrá incorporar 3 gotitas a cualquier emulsión limpiadora que esté utilizando. Actuará como suavizante perfecto. Para revitalizar, sólo incorpore 5 o 6 gotitas en el tónico o la crema nutritiva que sea de su agrado. La recuperación se nota al poco tiempo de haber comenzado a utilizar el producto. Pero los beneficios del Ylang Ylang no se quedan ahí. También posee un delicado perfume que no hace más que honrar su significado: "flor de flores". Pruébelo agregando unas gotas al agua de un vaporizador manual y esparza en los ambientes de su casa. Por último puede ser inhalado, su aroma se interna en el sistema emocional, calmando la ansiedad.
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