Este verano podrás conseguir un bonito bronceado, solo tienes que prestarle a tu piel la atención que se merece. Para empezar, unas dos semanas antes de irte de vacaciones debes comer alimentos ricos en caroteno, como tomate y zanahorias o tomar complementos nutricionales específicos para antes del sol. Los carotenos favorecen la producción de melanina, lo que ayuda a tu cuerpo u luchar contra el efecto negativo de los radicales libres. Para evitar que tu piel se manche y obtener un bronceado uniforme exfolíate todo el cuerpo una semana antes de la exposición solar. De esta forma la epidermis queda lista para aprovechar al máximo los productos solares. Y por último hidratación y más hidratación. Tu piel debe estar bien preparada para enfrentarse a los rayos solares. Recuerda siempre que los bronceadores deben aplicarse como mínimo unos 30 minutos antes de la exposición solar y evita tomar el sol o aumenta la protección entre las 12 de la mañana y las 3 de la tarde.
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