Sabemos que aunque en el verano haya que extremar las precauciones con respecto al sol, éste sigue siendo una fuente inagotable de beneficios para la salud.Por eso, y recurriendo siempre a la protección adecuada, podemos disfrutar de los baños de sol durante todo el año. Estas son algunas buenas razones para no privarse del sol aun en los días fríos: El sol es excelente para mejorar el acné, los forúnculos, las erupciones cutáneas y los eczemas. También está recomendado para los casos de psoriasis. Favorece la digestión ya que combate la falta de apetito, los cólicos y las malas digestiones. En cuanto al sistema respiratorio, mejora en gran medida los catarros, las bronquitis agudas y crónicas así como también la pleuresía. Asimismo beneficia a la circulación, activando todo el sistema, aliviando la flebitis, las várices, la hipertensión y hasta las enfermedades del corazón. Los típicos dolores de huesos que ocasiona artritis, gota y malestares reumáticos suelen aliviarse en gran medida con un poco de sol todos los días del año. Por otro lado, el sol también es un buen remedio natural para curar afecciones alérgicas, como la rinitis o la sinusitis y, además, actúa como preventivo de muchas enfermedades por tratarse de un gran reconstituyente general.
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