Las pequeñas afecciones cotidianas pueden tener su solución en los preparados de la medicina natural, gracias a las virtudes de las plantas. Tenga en cuenta estos consejos para armarse un botiquín. Heridas: las leves exigen el mismo cuidado que las serias, esto es cuidadosa higiene. Lávese las manos con agua y jabón, luego la herida. Aplique compresas de bardana, manzanilla, mastuerzo, taco de reina o espina colorada. Golpes: los derrames internos que se producen como consecuencia de un golpe forman los hematomas. Para refrescar la zona y aliviar el dolor, primero aplique agua fría. Luego, una compresa de llantén o manzanilla. Quemaduras: primero, habrá que detectar el nivel de gravedad de la misma. Aquellas que presentan solo enrojecimiento, sin ampollas, se deben tratar en forma similar a los golpes. Enfríe la zona y luego coloque jugo o cataplasmas de llantén. Resfrío: tiene su proceso, y es conveniente mantener las vías respiratorias húmedas y limpias. Para ello, se pueden emplear inhalaciones de eucalipto, menta, manzanilla, o romero. La infusión de borraja calma la fiebre y el cocimiento de malva es analgésico para los dolores que acompañan esta enfermedad.
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