Una piel sensible es fina y delicada y reacciona irritándose ante cualquier estímulo externo o interno. Así, como un cambio brusco de temperatura, la exposición al sol, la alimentación o la ingesta de ciertos medicamentos. La bipersensibilización de la piel es una defensa qué el sistema inmunitario activa frente a agentes irritantes y que da lugar a la aparición de tirantez, manchas o rojeces. Esta reacción se produce cuando el cutis ya cuenta con una capa cór-nea demasiado fina, no compacta y permeable, lo que permite que estos estímulos irritantes actúen con más facilidad. Estas características conllevan también una mayor evaporación de agua de la piel, lo que contribuye a que se deshidrate y pueda presentar asperezas y grietas.
Cuidados específicos: Con el cambio de estación aumenta la radiación solar y conviene reforzar la hidratación de la piel usando cremas solares que además contengan filtros protectores contra las radiaciones. Escoger cremas solares con filtros físicos cuyos ingredientes sean el dióxido de titanio, el óxido de zinc y la mica de titanio. Los filtros químicos pueden serfotosensibilizantes. Dicha pérdida de humedad se acentúa si frecuentamos ambientes muy secos o artificiales, debido a los aires acondicionados o la calefacción, lo que . desencadena y aumenta la sensibilidad en la piel. Sabemos que la sensibilidad no es sólo una característica de las pieles secas, según expertos dermatólogos, sino que puede estar presente en todos los tipos de piel, seca, mixta o grasa Se puede manifestar a cualquier edad e ir incrementando su sensibilidad con el tiempo. No obstante, para todos los tipos de piel sensible, la recomendación es usar productos no comedogénicos, hipoalergénicos y oilfree. Este tratamiento con cosméticos debe cumplir dos objetivos, evitar la irritación de la piel y tratar la reactividad cutánea para intentar devolver a la dermis su firmeza,
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