Frotarse demasiado la piel y usar limpiadores demasiado agresivos, es una de las causas que llevan a que la piel se irrite. Así que, por el contrario, la higiene debe ser moderada, sobre todo en las personas que tienen piel sensible y que sufren de eccemas, soriasis o acné rosácea. La limpieza agresiva puede producir enrojecimiento, Dolor e irritación e incluso puede agravar problemas. Se recomienda comenzar la rutina mojando la piel con agua tibia -no demasiado caliente- y aplicando un producto facial suavemente con las yemas de los dedos o una toallita de rostro. Luego, enjuagar con agua tibia. Generalmente después del lavado se siente la piel tensa por unos minutos, pero si esa sensación dura mas de 15 minutos, querrá decir que el limpiador es imasiado agresivo y deberá cambiarse por uno con mayor contenido de base oleosa o formulado para piel sensible.
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