Descubre las sombras que mejor resaltan tus ojos... Si se aplican bien, definen el área de los ojos, dando énfasis a la mirada y al rostro.
Las primeras se aplican con una esponjita o bien un cepillo. Se esfuman en forma suave y pareja y son ideales para evitar errores, porque pueden corregirse fácilmente. Además, también pueden retirarse sin dificultad.
Las sombras en crema se aplican con una esponjita o con la yema de los dedos. Por lo general, vienen en tonos perlados, son de larga duración y resistentes al agua y a las arrugas. La desventaja es que tardan más en secarse y adherirse a la piel, y no son recomendadas en cutis grasos.
Hay que tener en cuenta que los tonos profundos o intensos son ideales para contornear y dar marco a los ojos, mientras que los tonos claros o muy pálidos son apropiados para dar efecto de luz.
Algunas fórmulas aseguran el color por varias horas y no irritan los ojos (sombras hipoalergénicas).
Por lo general, se utiliza un dúo de sombras: una para sombrear y otra para resaltar la luz. Se coloca la más oscura en la zona del pliegue del ojo y el tono más claro debajo de la ceja. Se esfuma con un pincel aplicando ligeros trazos hacia arriba y hacia afuera.
Para evitar que las sombras se agrumen, se puede utilizar base de maquillaje y polvo o cepillar sólo una ligera cantidad de polvo translúcido por encima de la sombra.
Si se tiene más de cuarenta y muchas arruguitas alrededor de los ojos, no conviene usar tonos perlados para no acentuar las arrugas.